viernes, 23 de octubre de 2015

Si quieres, conmigo.

Has roto tu amor,
Yo he roto el mío,
De pronto las dunas aparecen en nuestro camino
La carretera tiene dos vías
Ha escoger nuest
ro destino.

Mi santuario sigue intacto,
El tuyo está en desorden,
Tus ánimos se conturban y la melancolía
Te hace una presa fácil
Con el Sol arriba en medio día.

Mi llanto se ha detenido,
El tuyo fluye a ratos,
Crees y sientes que todo esto es un sueño
Que tú sigues con aquel
Que aún es tu dueño.

Has de orar por falacias,
Yo he de buscar la verdad,
Aún así recuerdo todo lo que a ella le di,
Ahora bien, he llegado para caldear los ánimos


Y ladear tus emociones hacia mí.

¿Qué quereís las mujeres?


Corrígeme a tu cause encabriado
Decidme si me he equivocado…
Soy  un ignorante infalible
Hago preguntas no respondibles.

Canto palabras, recito versos y yo me hago una pregunta
Trato de buscar la respuesta desde mi lengua a la punta,
Que muleque soy de mi pensamiento y tejes
¿Qué queréis vosotras las mujeres?

Tenéis sed, hambre y deseos
Algunos voltean sus caras los muy ateos,
Yo dadles agua, pan y caricias,
¿Y luego qué?, desprecian atenciones con desquicias.

Tenéis sed, hambre y deseos
Nosotros dadles  agua, pan y caricias
Y vosotras queréis vino, carne y cuerpo,
¿Qué queréis las mujeres?

Tenéis sed de vino, yo sólo poded dar agua
Tenéis hambre de carne, yo sólo daos pan
Tenéis deseos de cuerpo, yo sólo poderles dar mi corazón.
¿Y luego que queréis?

jueves, 16 de julio de 2009

¿Para qué?


¿Para qué quererme confesar?
Todos saben que tú eres mi pena,
¿Para qué querer la libertad?
Si vos me impusiste la condena.

¿Para qué querer tu beso?
Si tus labios no me tocarán,
¿Para qué querer ser tu preso?
Si tú aquí nunca estarás.

¿Para qué mirar al cielo?
Si lo único que amo es a ti,
¿Para qué caminar en el suelo?
Si yo muero por estar arriba… ahí.

¿Para qué decirte diosa?
Si tú hoyas mi pensamiento,
¿Para qué decirte primorosa?
Si mancillas en el ocio mi sentimiento.

¿Para qué vivir en ilusión?
Si no conseguiré deseo del trasgo,
¿Para qué entregarte el corazón?
Si el poema te somete al hartazgo.

Sobre todo… ¿Para qué me gasto en escribirte?
Si a lo mejor tú nunca me leerás,
¿Para qué me desvivo en amarte?
Si seguro estoy que no me amarás.

Getsemaní


No es por azar que te conozca,
Es la mitología que movió eslabones
Es mi suerte medio tosca
Que persistió entre batallones.

Subí al monte con ropajes de Adán
Grité, oré, bendecía a mi Dios,
Crié mis ilusiones con fe
Dándome dos regalos… dos.

Con ahínco admiro tu gloria
El diezmo te lo debo para la otra
Te encomiendo mi lis, mi loa y mi lira
Te entrego mi sangre, mis zapatos y a mi madre.

Arrobas a mi cristalino
Encarnas mi verso enamorado
Sangras pétalo de lino
Consumes verbo entregado.

sábado, 4 de julio de 2009

Visceras en luto

Aprovecho esta tinta para hablar de mi luto
Para desenvainar el filo de mi poesía
Encarando al sentimiento mostrándole culto
Abrazando a mi reflejo, a mi culpa necia.

Tal vez tú me hayas fallado
O quizá perdí el sendero y la lumbre,
Y sí, a tu recuerdo lo he callado
Como calla una estrella que se mira desde la cumbre.

Me has mal herido y no te odio mujer
Que la misoginia se la dejo a los criminales
Y eso es mas a lo que debes temer
Y no a mis poemas banales.

Te sintetizo en dos líneas paralelas
Tú eres mujer y para mí eres:
El encanto, el canto y el llanto
De nosotros los hombres.

miércoles, 24 de junio de 2009

Ninfa del Sureste

Con ahínco ante ti de hinojos
Que el líquido rojo mío ahora es tuyo
Que aquellos besos en tu pupila son claros
Y que las letras ahora concebidas lloran.

Lady, dama de la selva negra,
Enraizada concepción de amor te dispongo
Del manto acuífero de mi boca invoco
Una estrella de seis picos en tu honor.

Eres constelación en mis pensares lunáticos
Sueño tu caricia en mi pecho,
Ahogo mi paciencia en tu lecho
Rio llorando mi suerte, mi cordura.

Y estás tú, dueña, hija, amante
Endiosada por mi religión protestante
Criando en tu pecho un amor,
Un amor remunerado.

En esta parte del planeta
Tu esencia giró mi mundo,
Me hizo hombre, amante y humano
Y no solo tu novio, me hizo tu hermano.

Midas


La sangre ha llamado, entonces el karma me ha reclamado,
Siendo mortal soy la parca que el bien aparta
¿Cómo llegamos a esto?, mi cadáver al suelo su resto,
He contaminado… que por nombre es perjurio.

Vaya rey que soy, caldeé los ánimos para mal
Te dejamos a un lado razón aventándote a un costal.
Estropeé tu vida, Dios me reclama una disculpa
Moví los hilos… ¿A caso no ven que es mi culpa?

Planté semilla en ti. Quiero correr si nunca caminé
¡Quiero vivir! Un huevo ocupado en aliento de vida.
Saboreen mi desgracia hilvanen mofas, sarcasmo de desgracia.
¡Viva el rey! Aclamen su suerte, todo lo que toca se vuelve muerte.

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