jueves, 16 de julio de 2009

¿Para qué?


¿Para qué quererme confesar?
Todos saben que tú eres mi pena,
¿Para qué querer la libertad?
Si vos me impusiste la condena.

¿Para qué querer tu beso?
Si tus labios no me tocarán,
¿Para qué querer ser tu preso?
Si tú aquí nunca estarás.

¿Para qué mirar al cielo?
Si lo único que amo es a ti,
¿Para qué caminar en el suelo?
Si yo muero por estar arriba… ahí.

¿Para qué decirte diosa?
Si tú hoyas mi pensamiento,
¿Para qué decirte primorosa?
Si mancillas en el ocio mi sentimiento.

¿Para qué vivir en ilusión?
Si no conseguiré deseo del trasgo,
¿Para qué entregarte el corazón?
Si el poema te somete al hartazgo.

Sobre todo… ¿Para qué me gasto en escribirte?
Si a lo mejor tú nunca me leerás,
¿Para qué me desvivo en amarte?
Si seguro estoy que no me amarás.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Gracias por su aportación

Etiquetas